De ahí seguimos hasta otro cercano pueblo llamado Almograve. Una playa cerca del pueblo y en la que se podía aparcar y dormir de lujo nos hicieron quedarnos aquí casi una semana. Sin duda los mejores días junto con las mejores olas del verano. Aljezur y Arrifana, cuya espectacular playa os muestro en la foto, fueron los siguientes puntos por donde pasamos. Para terminar el viaje, decidimos consumir los últimos días en Carrapateira y en su Playa do Amado. Un "paraiso para surfistas" que no acabé de entender. Teniendo en cuenta que las olas a las que debe su fama no aparecieron, el agua se convertía cada mañana en un atasco donde cientos de surfistas se apelmazaban para intentar cazar los escasos picos que se dejaban ver. No es mal sitio para la furgoneta pero olvidarlo si no os gustan las playas masificadas.
Por donde he estado, de donde he venido, hacia donde iré y por donde volveré a pasar.
lunes, agosto 23, 2010
Portugal 2010 (2º parte)
Dijimos que volveríamos y volvimos. Y como en un buen libro, seguimos por donde lo habíamos dejado, en la localidad de Porto Covo y en la cercana Playa de Aivados. Tranquilidad y poca masificación pero pocas olas, así que tras unos días decidimos seguir hacia el sur. Una corta visita a la Playa de Malhao precedió a un par de días en la localidad de Vila Nova de Milfontes. Bonito y tranquilo pueblo con una desembocadura perfecta para el piragüismo o cualquier otro deporte de remo.
Se acabó el verano. Siempre divertido y demasiado corto.
domingo, agosto 01, 2010
Portugal 2010
Tras 13 días por las costas portuguesas ya estoy de vuelta. Un compromiso personal este sabado ha provocado este pequeño alto en mis vacaciones y es que, desde aquí aprovecho para darles otra enhorabuena, mis amigos Dani y Susana se casan y el sábado será un día para recordar. Así que no podía faltar a tal evento. De paso, aprovecho para limpiar y acondicionar la Berlineta que la pobre se lo merece. Porque Portugal puede presumir de tener unas playas infinitas, salvajes a la par que polvorientas, que me han dejado la furgoneta con más arena que el Sahara.
Estos días han dado para mucho. Comenzamos el viaje en Comporta, al sur de Setúbal, buscando esas playas gigantescas y salvajes de las que tanto nos habían hablado y, de paso, buenas olas donde poder seguir dándole al surfing. De ahí, fuimos bajando, pasando el Cabo de Sines hasta encontrar la localidad de Porto Covo, en donde nos quedamos el resto de los días. La cantidad de lugares donde dormir en las cercanías y las estupendas olas de sus playas nos hicieron decirnos para dejar de bajar y quedarnos aquí el resto de días. Tras una semana por esta zona nos hemos tenido que volver a casa debido a lo ya mencionado al principio. Ahora a esperar al domingo para seguir nuestras vacaciones. ¿Donde? Pues es posible que hagamos un bis y sigamos bajando la costa portuguesa hasta el Cabo de San Vicente y puede que más hasta el Algarve. Aunque también cabe la posibilidad de cambiar totalmente de tercio. Habrá que estar pendiente del tiempo y de las olas. La furgoneta ya está preparada para llevarnos donde la digamos.
Un saludo a todos.
domingo, julio 18, 2010
Verano ... por fin!
Pues eso es amigos, por fin llegó el verano y por fin engancho un buen montón de días para dedicarlo a lo que más me gusta: conocer sitios nuevos.
De nuevo este año, pondré la Berlineta dirección al mar, a las costas portuguesas. Varios motivos me animaban a viajar a Los Pirineos. Entre ellos, el mayor era presenciar la grandísima etapa del Tour de Francia que les espera a todos los aficionados del ciclismo que se pasen por los alrededores del Tourmalet el día 22 de Julio. Allí, esperemos que Contador certifique un nuevo triunfo.
Al final, a pesar de este gran aliciente, me decidí por volver a la playa. Yo y mi tabla de surf seguimos pegándonos para ver quien es más cabezón y creo que esta vez ganaré yo. Que difícil es esto del surfing, pero que divertido también. Pues eso amigos, las próximas noticias que tengais mías serán ya cuando agosto toque a su fin y por eso no me quería marchar sin despedirme y sin desearos un buen verano.
Disfrutad del merecido descanso y un saludo a todos.
De nuevo este año, pondré la Berlineta dirección al mar, a las costas portuguesas. Varios motivos me animaban a viajar a Los Pirineos. Entre ellos, el mayor era presenciar la grandísima etapa del Tour de Francia que les espera a todos los aficionados del ciclismo que se pasen por los alrededores del Tourmalet el día 22 de Julio. Allí, esperemos que Contador certifique un nuevo triunfo.
Al final, a pesar de este gran aliciente, me decidí por volver a la playa. Yo y mi tabla de surf seguimos pegándonos para ver quien es más cabezón y creo que esta vez ganaré yo. Que difícil es esto del surfing, pero que divertido también. Pues eso amigos, las próximas noticias que tengais mías serán ya cuando agosto toque a su fin y por eso no me quería marchar sin despedirme y sin desearos un buen verano.
Disfrutad del merecido descanso y un saludo a todos.
martes, junio 22, 2010
Fin de semana playero
Más de mil kilómetros para tres días pueden parecer demasiado, aunque viendo que por fin el verano se está dejando ver, Almería lo merece. Una vez más descubro en esta provincia andaluza uno de esos escasos lugares más o menos vírgenes en el que no han puesto la zarpa ninguno de nuestros famosos ladrilleros ibéricos.
Estos lugares se encuentran cerca de la localidad de Mojacar. El acceso a estas calas de rocas no es fácil, ni mucho menos si llegas de noche. Tras cruzar Mojacar Playa hacia el sur, debes aún recorrer un buen trecho por una pista forestal que, situada a borde de un acantilado desanima a cualquiera que no conozca la zona. A pesar de todo, merece la pena ir con precaución y llegar hasta el final de la pista en la que nos encontramos con dos calas suficientemente grandes como para acoger a la poca gente (al menos en el momento de escribir este post) que se molesta en conducir por la pista y lo suficientemente bonitas como para que el tortuoso camino se olvide en el primer baño.
En resumen, otro sitio que hay que conocer y que ya tenéis subido en el mapa.
jueves, mayo 20, 2010
Nueve días en Isla Mauricio
El lugar más cercano al paraíso que he conocido. Se que es una frase muy contundente pero no puedo empezar de otra manera. Nunca había viajado antes a un destino tropical y, además, este ha sido mi primer viaje al hemisferio sur. Quizás por ser un destino tan especial y nuevo para mi, Isla Mauricio ha calado a fondo en mis retinas pero sin duda, todo el conjunto que representa este bello lugar no puede dejar indiferente a nadie.
Isla Mauricio es especial a otros países que haya conocido por multitud de aspectos. El primero de ellos son sus gentes. Un mosaico de culturas y razas que los diferentes movimientos coloniales que llegaron a estas tierras a enriquecerse dejaron como bagaje. Así casi la mitad del país de origen hindú se mezcla con descendientes de mozambiqueños, chinos, criollos, árabes, etc. Esta mezcla se palpa en cualquier rincón de la isla al igual que no puede dejar de distinguirse la concordia con la que toda esta variedad de población convive en todo el territorio isleño.


El segundo aspecto que marca de Mauricio son sus paisajes. Siendo una isla pequeña es abrupta y montañosa, lo que provoca que no sea difícil encontrar alturas desde las que divisar gran parte de la isla. Desde estos balcones naturales se puede contemplar en todo su esplendor, el profundo verde salvaje, difuminado hacia el verde más claro de las plantaciones de azúcar y que desemboca en el azul turquesa del océano sobre el arrecife de coral que rodea la isla. Más allá de la barrera coralina, el azul del Índico se vuelve intenso y oscuro.
Un magnífico lugar que hay que visitar alguna vez en la vida y que solo ofrece una gran desventaja al occidental europeo: su lejanía. Once largas horas de avión desde París en clase turista que, aunque merecen la pena, no dejan de ser menos tortura para el cuerpo.
Un saludo a todos.
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