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martes, junio 22, 2010

Fin de semana playero

Más de mil kilómetros para tres días pueden parecer demasiado, aunque viendo que por fin el verano se está dejando ver, Almería lo merece. Una vez más descubro en esta provincia andaluza uno de esos escasos lugares más o menos vírgenes en el que no han puesto la zarpa ninguno de nuestros famosos ladrilleros ibéricos.


Estos lugares se encuentran cerca de la localidad de Mojacar. El acceso a estas calas de rocas no es fácil, ni mucho menos si llegas de noche. Tras cruzar Mojacar Playa hacia el sur, debes aún recorrer un buen trecho por una pista forestal que, situada a borde de un acantilado desanima a cualquiera que no conozca la zona. A pesar de todo, merece la pena ir con precaución y llegar hasta el final de la pista en la que nos encontramos con dos calas suficientemente grandes como para acoger a la poca gente (al menos en el momento de escribir este post) que se molesta en conducir por la pista y lo suficientemente bonitas como para que el tortuoso camino se olvide en el primer baño.

En resumen, otro sitio que hay que conocer y que ya tenéis subido en el mapa.


jueves, mayo 20, 2010

Nueve días en Isla Mauricio

El lugar más cercano al paraíso que he conocido. Se que es una frase muy contundente pero no puedo empezar de otra manera. Nunca había viajado antes a un destino tropical y, además, este ha sido mi primer viaje al hemisferio sur. Quizás por ser un destino tan especial y nuevo para mi, Isla Mauricio ha calado a fondo en mis retinas pero sin duda, todo el conjunto que representa este bello lugar no puede dejar indiferente a nadie.

Isla Mauricio es especial a otros países que haya conocido por multitud de aspectos. El primero de ellos son sus gentes. Un mosaico de culturas y razas que los diferentes movimientos coloniales que llegaron a estas tierras a enriquecerse dejaron como bagaje. Así casi la mitad del país de origen hindú se mezcla con descendientes de mozambiqueños, chinos, criollos, árabes, etc. Esta mezcla se palpa en cualquier rincón de la isla al igual que no puede dejar de distinguirse la concordia con la que toda esta variedad de población convive en todo el territorio isleño.


El segundo aspecto que marca de Mauricio son sus paisajes. Siendo una isla pequeña es abrupta y montañosa, lo que provoca que no sea difícil encontrar alturas desde las que divisar gran parte de la isla. Desde estos balcones naturales se puede contemplar en todo su esplendor, el profundo verde salvaje, difuminado hacia el verde más claro de las plantaciones de azúcar y que desemboca en el azul turquesa del océano sobre el arrecife de coral que rodea la isla. Más allá de la barrera coralina, el azul del Índico se vuelve intenso y oscuro.


Un magnífico lugar que hay que visitar alguna vez en la vida y que solo ofrece una gran desventaja al occidental europeo: su lejanía. Once largas horas de avión desde París en clase turista que, aunque merecen la pena, no dejan de ser menos tortura para el cuerpo.

Un saludo a todos.


jueves, abril 08, 2010

Atardeceres desde Conil

Esta Semana Santa, al igual que la anterior, nos hemos decantado por Cádiz. La decisión se ha tomado basándonos en la necesidad de bronceado, en primer lugar, la ilusión por seguir subiendo puntos en tema del surf y de las olas y en tercer lugar porque teníamos muchas ganas de volver a disfrutar de esos interminables atardeceres sobre el Atlántico que ofrece la costa gaditana.

El lugar elegido fue la playa de El Palmar, entre Conil de la Frontera y los famosos Caños de Meca. En toda esta zona, además de disfrutar de buenas olas para principiantes y veteranos, se encuentran unas playas inmensas imposibles de abarrotar y una buena colección de chiringuitos para remojar el gaznate en esas horas de sol (y de sombra). Comentario aparte merecen los pueblos de toda esta costa, de los que ya hablé el año pasado, y que aún después de conocidos me siguen impresionando por su naturalidad y su belleza auténtica, de esa que ya no abunda en los sitios playeros mediterráneos. En toda esa zona, existen multitud de lugares donde aparcar la furgoneta, aunque recomiendo no abusar de los lugares a pie de playa porque la policía local suele andar hambrienta de "sangre fresca". Siempre es mejor ser discretos, aparcar y dormir en algún rincón algo más alejado y pasear unos minutos a bien de evitar la receta policial que nos amargue las vacaciones.


En definitiva, Cádiz y las playas de Conil son un estupendo destino para una escapadita larga (pues desde Madrid se tarda una vida en llegar), donde poder desconectar y disfrutar de sol, calor y buena gente. Por mi parte, no he podido aprovechar más este descanso merecido cogiendo mis primeras olas.

Un saludo a todos.

domingo, marzo 21, 2010

Volvemos a la playa

Más de cuatro meses llevábamos sin practicar el "furgoning" y sin sacar a pasear la Berlingo por los caminos, así que aprovechando el, tan esperado, puente de San José decidimos que ya había pasado demasiado tiempo. El destino inicial era volver al Cabo de Gata, de donde nos trajimos tan buenos recuerdos el año pasado pero la previsión de lluvia nos hizo cambiar de lugar. Conducir más de seis horas para estar metido dentro de la furgoneta no es plato de gusto. Así que nos acordamos de nuestras queridas huertas a pie de playa cercanas a la localidad valenciana de Xeraco, en las que el año pasado estrenamos la furgoneta y decidimos volver.

En poco más tres horas y media estábamos disfrutando de un día de playa, no con tanto sol como hubiéramos querido pero, por lo menos, con menos frío del que dejamos en Madrid. Por todo esto y por lo bien que lo hemos pasado, sin duda ha merecido la pena sacar la furgoneta del garaje y darnos este viaje relámpago a la playa.


Ahora, mientras escribo estas líneas, en lugar de la comprensible tristeza que siento por tener que volver mañana al trabajo, me recorre un nervioso gusanillo que no para de decirme: Pisha, vente pa Cái ... Y es que en una semana empiezan mis vacaciones de primavera (o Semana Santa, como querais). Y no veo el momento de estrenar mi nueva tabla de surf en aguas gaditanas.

Un saludo a todos.

miércoles, febrero 17, 2010

Pedalear sobre nieve

Hace ya unos días que me acerqué a La Pedriza con la bicicleta para dar una vuelta entera por la pista. Sabía que habría bastante nieve pero imaginaba que la pista no estaría bloqueada pues esa semana habia salido el sol bastantes días. Además, no es la primera vez que me encuentro con nieve subiendo a al sierra.

Tras dejar el coche en Canto Cochino incié la subida por la pista central, la que lleva hacia las charcas y luego asciende por las "zetas" y ese fue mi principal error. Esa ruta asciende para luego, tras una rápida bajada comenzar una nueva ascensión que conduce al Collado de los Pastores por el norte. Fue justo antes de iniciar esa segunda ascensión hasta el collado cuando me encontré la pista totalmente cubierta por nieve helada. La nieve, cuando vas con la bicicleta, es peligrosa si desciendes sobre ella pero si asciendes puede convertir el camino en una senda impracticable. Las ruedas se hunden y pierdes estabilidad constantemente por llevar una velocidad muy limitada, lo que implica que tienes que bajarte de la bici todo el rato y arrastarla cuesta arriba. Es algo muy pesado.

Según me comento otro ciclista que descendia por ese lado, la vertiente sur del collado estaba mucho más despejada y por allí hubiera sido mucho más fácil la subida. Me di la vuelta y regrese sin completar el circuito completo pero habiendo disfrutado de una buena mañana de bici. Otro día será.

De cualquier manera, siempre hay gente para todo. Estos tios del video, no contentos con hacer un descenso nocturno, prefieren hacerlo sobre una pista totalmente nevada. Parece divertido, habrá que probarlo.

Un saludo.

Moonlight Shadow from amotion.at on Vimeo.