Sin alguien me hubiera dicho en septiembre de 2005 que este blog seguiría activo tres años después me hubiera caido del sitio a carcajadas y sin embargo, aqui está.
Tres años después sigo teniendo ganas, tiempo y dinero (importante, tal y como están las cosas) para poder moverme de un lugar a otro, fotografiarlo y contároslo en este rinconcito de la Red. Quizás no sea el blog más visitado, ni con más comentarios o participantes, pero a tí que estás leyendo esto te agradezco que hayas perdido unos valiosos segundos de tu vida para ver que tengo que contar sobre tal o cual sitio.
Y además, no veas lo que me divierto buceando de vez en cuando y rescatando entradas y viajes de hace ya tiempo. Solo por eso, ha merecido la pena tener abierto este montaje tanto tiempo. Y lo que queda, espero, aún será mejor.
¡Muchas gracias a todos!
Por donde he estado, de donde he venido, hacia donde iré y por donde volveré a pasar.
martes, septiembre 30, 2008
domingo, septiembre 28, 2008
Salida nocturna por la Pedriza
Si de día es bonita y acogedora, de noche La Pedriza ofrece un curioso y desconocido paisaje que merece la pena conocer en algún momento. Ese ha sido el proposito de un improvisado plan que surgio en torno a unas cervezas el sábado a mediodía y que nos condujo a ver, desde los frios canchales de La Pedriza, el atardecer de ese mismo día, posándose sobre La Maliciosa.

Olvidándonos de las agoreras previsiones de lluvia para la noche, nos adentramos en la Senda de La Mina para recorrerla con las últimas luces del día y pernoctar en alguno de los muchos abrigos naturales que nos ofrece el abrupto terreno. Solo el frio del otoño, que ha caido este fin de semana de golpe sobre nuestras cabezas nos hizo pensar que nuestra idea habia sido un error. Menos mal que de entre los pertrechos, alguien saco una oportuna botella del famoso "licor escoces" que nos hizo olvidar la fria noche.
Al final, de este improvisado plan ha surgido una auténtica aventura nocturna que horas después y tras el amanecer, recordábamos con la nostalgia de lo que se termina.
Una experencia que, sin duda alguna, hay que repetir. Un saludo a todos!

Olvidándonos de las agoreras previsiones de lluvia para la noche, nos adentramos en la Senda de La Mina para recorrerla con las últimas luces del día y pernoctar en alguno de los muchos abrigos naturales que nos ofrece el abrupto terreno. Solo el frio del otoño, que ha caido este fin de semana de golpe sobre nuestras cabezas nos hizo pensar que nuestra idea habia sido un error. Menos mal que de entre los pertrechos, alguien saco una oportuna botella del famoso "licor escoces" que nos hizo olvidar la fria noche.
Al final, de este improvisado plan ha surgido una auténtica aventura nocturna que horas después y tras el amanecer, recordábamos con la nostalgia de lo que se termina.
Una experencia que, sin duda alguna, hay que repetir. Un saludo a todos!
miércoles, agosto 27, 2008
Verano Irlandés
Ya tenía yo ganas de conocer Irlanda! Y que mejor manera de hacerlo que aprovecharme de la hospitalidad de mi amigo Jose Alberto, al que envio desde aquí un fuerte saludo. La experiencia no ha podido ser mejor.
He estado alojado todo el tiempo en Dublín y debido a que no es una ciudad muy grande he podido conocerla muy bien en pocos días. Como ciudad me ha dejado un recuerdo inmejorable. Quizás sea mucho más pequeña que las mastodónticas Londres o París y puede que no tenga tanta actividad cultural como Berlín o el encanto de Roma pero tiene un matiz especial que no capté en todas las anteriores. Dublín es lo suficientemente pequeña como para poder moverte por gran parte de su superficie en bicicleta sin emplear mucho tiempo, carecer de la densidad de tráfico de otras capitales y no sufre las mareas humanas de otras metrópolis. Pero si observamos su oferta cultural, de ocio asi como el pulso general de sus habitantes, Dublín tiene sin duda el carácter de una gran capital.
Hay multitud de puntos de interés donde emplear el tiempo de nuestra visita a Dublín pero tengo que destacar los que en mi opinión merecen más la pena. En primer lugar no podemos volvernos sin dedicar un buen rato a pasear por alguno de sus parques. Buen ejemplo es St Stephen Green Park o Phoenix Park. Existen además multitud de templos tanto católicos como protestantes que podremos visitar. El alcohol también es un objeto de culto en esta ciudad y muestra de ello son la cervecería Guinnes, tan grande como una miniciudad o la destilería Jameson. De imprescindible visita es el Trinity College en el centro de la cuidad que alberga una de las bibliotecas universitarias más grandes de Europa.
Aunque no solo he aprovechado estos días para conocer Dublín. Belfast, la capital de Irlanda del Norte (territorio de soberanía Británica) ha sido otra de las ciudades que he podido conocer. No podía volverme a casa sin conocer una ciudad con tanta historia (triste historia) como Belfast, en la que aún podemos observar en sus barrios periféricos restos del cruel enfrentamiento que ensangrento estas calles durante casi 30 años. Si visitamos la zona conocida como West Belfast podremos encontrarnos con los murales republicanos de Falls Road y con la verja de seguridad que cerraba el paso al barrio protestante unionista de Sankill Road.
Otro lugar de especial encanto en las cercanias de Dublín es la ciudad de Glendalough en el condado de Wicklow. Este paraje además de poseer unas ruinas de la época vikinga dignas de visitar permite la realización de actividades como el trekking a través de rutas bien señalizadas. Un lugar estupendo en el que poder emplear un día entero relajandonos en este paraje natural que ha servido de escenario para numerosas películas como Braveheart o Excalibur.
Irlanda ha sido todo un descubrimiento para mi y en especial su capital, Dublín. Una ciudad en la que si no fuera por su inhóspita meteorología no me importaría vivir en absoluto. No podeís dejar de visitarla.
Un saludo a todos.
He estado alojado todo el tiempo en Dublín y debido a que no es una ciudad muy grande he podido conocerla muy bien en pocos días. Como ciudad me ha dejado un recuerdo inmejorable. Quizás sea mucho más pequeña que las mastodónticas Londres o París y puede que no tenga tanta actividad cultural como Berlín o el encanto de Roma pero tiene un matiz especial que no capté en todas las anteriores. Dublín es lo suficientemente pequeña como para poder moverte por gran parte de su superficie en bicicleta sin emplear mucho tiempo, carecer de la densidad de tráfico de otras capitales y no sufre las mareas humanas de otras metrópolis. Pero si observamos su oferta cultural, de ocio asi como el pulso general de sus habitantes, Dublín tiene sin duda el carácter de una gran capital.
Otro lugar de especial encanto en las cercanias de Dublín es la ciudad de Glendalough en el condado de Wicklow. Este paraje además de poseer unas ruinas de la época vikinga dignas de visitar permite la realización de actividades como el trekking a través de rutas bien señalizadas. Un lugar estupendo en el que poder emplear un día entero relajandonos en este paraje natural que ha servido de escenario para numerosas películas como Braveheart o Excalibur.
Un saludo a todos.
martes, agosto 26, 2008
Barranquismo en Picos de Europa
Menuda sorpresa de cumpleaños! Me levanto de la cama esperando el típico cinturón, camisa, libro, etc... y cuando me quiero dar cuenta estoy cociendome de calor dentro de un traje neopreno, colgándome un arnés y apunto de rapelar una de las cascadas que componen el barranco del Naveu (Cantabría).Y hay que decir para ser mi primera vez lo hice bastante bien. Al principio un poco agarrotado y nervioso pero a medida que avanzaba el recorrido y con el cuerpo ya entrado en calor, disfrute cada salto, cada rápel y cada tobogán.
Esta experiencia ha sido el mejor regalo que podía esperarme y que nunca me hubiera esperado tener. Un besito muy fuerte para la "regaladora".
jueves, julio 24, 2008
Completando la Cuerda Larga
Que mejor manera para despedirse de la temporada de montaña que hacerlo con una ruta clásica. La Cuerda Larga une, a través de las cimas, los puertos de Navacerrada y La Morcuera y de ella ya se ha hablado en este blog. Pues bien, esta vez he realizado toda la ruta a la vez realizando vivac en su extremo final.
La ruta comienza en el Puerto de Navacerrada con la empinada ascensión a la Bola del Mundo (2.258 m). A través del Ventisquero de la Condesa y mientras bordeamos el límite de la estación de Valdesquí llegamos al Cerro de Valdemarín. A partir de aqui comienza la ascensión al plato fuerte de la ruta, las Cabezas de Hierro. Primero se asciende por un sendero pedregoso y empinado a la Cabeza de Hierro Menor (2.374 m) y desde esta se puede llegar, a través de un pequeño collado, a la cima de la Cabeza de Hierro Mayor (2.380 m), cota máxima de la ruta.
A partir de aquí durante una hora y media viajaremos por una horizontal disfrutando de las estupendas vistas de La Pedriza que queda a nuestra derecha. Terminada esta horizontal debemos afrontar la ascensión a Navahondilla (2.239 m). Esta última de menos esfuerzo físico que las anteriores. La ruta a partir de este punto comienza a ir perdiendo altura. A pesar de que las cimas que se han de alcanzar son de menor cota, en algunas de ellas se requiere cruzar pasos bastante técnicos con canchales y rocas de mediano tamaño.
Para terminar el final de la ruta nos conduce a La Najarra(2.100 m), de la que ya he hablado con anterioridad y que es un estupendo sitio donde poder instalarnos y pasar la noche para regresar al amanecer en el caso de que no tengamos un vehículo preparado en el Puerto de La Morcuera. En las cercanias de este pico podemos encontrar incluso un pequeño refugio en el que guardarnos de las inclemencias del tiempo.
Como conclusión solo queda decir que la ruta exige un esfuerzo físico medio-alto por los desniveles iniciales y por la longitud en kilómetros. Necesitando de 7 a 9 horas para completarla en su totalidad en un solo sentido. Además, la escased total de fuentes, arroyos o pozos de agua implica que tengamos que cargarnos con una gran cantidad de liquido durante toda la caminata si no queremos tener problemas con la hidratación.
No quisiera terminar sin mandarle un saludete y un agradecimiento a Jaime. Compañero de viaje para esta ruta y que aguantó como un titán hasta el final, a pesar de la sed y los kilómetros.
Un saludete para el y otro para todos vosotros.
La ruta comienza en el Puerto de Navacerrada con la empinada ascensión a la Bola del Mundo (2.258 m). A través del Ventisquero de la Condesa y mientras bordeamos el límite de la estación de Valdesquí llegamos al Cerro de Valdemarín. A partir de aqui comienza la ascensión al plato fuerte de la ruta, las Cabezas de Hierro. Primero se asciende por un sendero pedregoso y empinado a la Cabeza de Hierro Menor (2.374 m) y desde esta se puede llegar, a través de un pequeño collado, a la cima de la Cabeza de Hierro Mayor (2.380 m), cota máxima de la ruta.
A partir de aquí durante una hora y media viajaremos por una horizontal disfrutando de las estupendas vistas de La Pedriza que queda a nuestra derecha. Terminada esta horizontal debemos afrontar la ascensión a Navahondilla (2.239 m). Esta última de menos esfuerzo físico que las anteriores. La ruta a partir de este punto comienza a ir perdiendo altura. A pesar de que las cimas que se han de alcanzar son de menor cota, en algunas de ellas se requiere cruzar pasos bastante técnicos con canchales y rocas de mediano tamaño.
Para terminar el final de la ruta nos conduce a La Najarra(2.100 m), de la que ya he hablado con anterioridad y que es un estupendo sitio donde poder instalarnos y pasar la noche para regresar al amanecer en el caso de que no tengamos un vehículo preparado en el Puerto de La Morcuera. En las cercanias de este pico podemos encontrar incluso un pequeño refugio en el que guardarnos de las inclemencias del tiempo.
Como conclusión solo queda decir que la ruta exige un esfuerzo físico medio-alto por los desniveles iniciales y por la longitud en kilómetros. Necesitando de 7 a 9 horas para completarla en su totalidad en un solo sentido. Además, la escased total de fuentes, arroyos o pozos de agua implica que tengamos que cargarnos con una gran cantidad de liquido durante toda la caminata si no queremos tener problemas con la hidratación.
No quisiera terminar sin mandarle un saludete y un agradecimiento a Jaime. Compañero de viaje para esta ruta y que aguantó como un titán hasta el final, a pesar de la sed y los kilómetros.
Un saludete para el y otro para todos vosotros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
