sábado, octubre 22, 2011

Tras seis años, llega el final de la aventura

Terminaba el verano hace seis años cuando me dio por empezar a escribir algo sobre todos mis viajes, rutas de montaña, salidas en bicicleta y demás aventurillas en este blog. Desde ese día no ha habido un mes en el que no haya tenido algo que escribir, además de enseñaros una bonita foto. Pero, cuando las ganas ya no son las mismas lo mejor suele ser cambiar de aires.

Últimamente he dedicado mi tiempo en la red a otras plataformas que no estaban cuando inicié esta aventura. Primero, el descubrimiento de Twitter ha supuesto para mi un cambio de ver el uso de Internet, de conocer a nuevas personas y lo más importante, de aprender de ellas. Algo que había olvidado hacer desde mis primeros pasos en la red. Tras este, he descubierto Google+, para unos otra red social más, pero para mi un lugar con mucha proyección y que a partir de ahora usaré como plataforma para dar a conocer todos esos pensamientos que desitioensitio me ha permitido contaros.

El cariño que le tengo a este blog es inmenso, de hecho, no recuerdo ningún otro proyecto al que haya dedicado tanto tiempo de forma tan continuada, pero como ya os he contado, creo que ha llegado el momento de cambiar de aires y de cerrar una etapa. Desitioensitio seguirá en la red, el tiempo que blogger permaneza en pie, y cuando eso no suceda, seguirán los recuerdos de los buenos momentos que he pasado escribiendo y poniendo fotos de mis viajes. Han sido seis años geniales, de viajes, aventuras, amigos y risas. Nada en comparación con lo que está por llegar, pero eso es otra historia.

Un saludo a todos y muchas gracias por leerme todo este tiempo. ¡Nos vemos por ahi!

jueves, septiembre 22, 2011

Estirando Septiembre

Septiembre es un mes que no me gusta. La famosa 'vuelta al cole' para mi siempre significa vuelta al trabajo. Además en septiembre, los días de calor y verano suelen contarse con los dedos de la mano y en algunas regiones, como en Madrid, el otoño que entra por este mes suele ser corto y casi sin empezar ya deja ver los estragos del invierno.


Aún así, septiembre nos suele regalar siempre unos días de tregua que este año han sido tres semanas completas de calor veraniego. ¿Qué mejor forma de aprovechar este regalo que volver a la playa para intentar olvidarse del fin del verano? El destino, esta vez, fue San Vicente de La Barquera, en Cantabria. Y a pesar de todo lo que me habían dicho sobre esta pueblo he de decir que se quedo bien corto. La cercana playa de Merón, es una de las más bonitas de toda la costa norte. Es indescriptible la sensación de estar cogiendo olas mientras contemplas de fondo Los Picos de Europa e incluso el imponente Naranjo de Bulnes.

Septiembre ya termina y, a pesar de mi antipatía hacia el, seguro que en un par de semanas estaré echándole de menos. Por delante, varios meses de corto otoño y duro invierno. ¡Que no nos pase nada!

martes, agosto 30, 2011

Fin del verano en Benasque

He aprovechado los últimos días de mis vacaciones para ir a conocer el pirineo de Huesca y en concreto el municipio de Benasque. Este pueblo es famoso por muchas razones y todas ellas relacionadas con su tradición montañera y alpinística pero quizá la más importante es que se encuentra enclavado en las faldas de uno de los macizos más imponentes del Pirineo. Rodeado por media docena de picos de más de tres mil metros entre los que destacan el Aneto y Las Maladetas, Benasque y su comarca es destino obligado para aquellos que amamos las montañas.



Por ser la primera vez que subía hasta aquí he preferido no ser muy ambicioso con las rutas y las cimas y tras pasar un par de días ruteando por senderos de escasa dificultad aunque de buena distancia para calentar las piernas me decidí a subir el Pico Salvaguardia (2.738 m) desde los Llanos del Hospital. Esta ruta, al igual de la que sube desde el paraje de La Besurta pasa por el famoso Portillón de Benasque, lugar de paso en 1944 de una columna de maquis cuyo objetivo era la toma de Viella y el inicio de una serie de campañas de hostigamiento al régimen franquista.



La vista desde la cima es indescriptible, pues a pesar de no llegar a la cota de sus vecinos se divisa en día claro localidades francesas como Luchon, gran parte del Valle de Arán o incluso la estación de Baqueira-Beret. Conocer tanto Benasque como los parajes que lo rodean ha sido una experiencia que sin ninguna duda repetiré al año que viene fotografiar, quien sabe, el Salvaguardia desde la cima del Aneto.

miércoles, agosto 17, 2011

Verano portugues

No estaba inicialmente en los planes repetir el viaje estival por tierras portuguesas pero el mal tiempo que ha sufrido la cordillera cantábrica durante el mes de julio nos hizo cambiar de destino y regresar al sur de Portugal. Alli, además de sol asegurado puedes disfrutar de enormes playas, buen pescado y buenas olas. Asi que, sin pensarlo mucho más, metimos las tablas en la furgoneta y tiramos para el Cabo de Sines. Este sería el punto inicial de nuestro recorrido hacia el sur durante los siguientes 15 días.


Durante este viaje, además de regresar a localidades ya conocidas como Porto Covo o Almograve hemos conocido nuevos lugares como Zambujeira do Mar, Vila do Bispo o Sagres, en el extremo sur occidental del país. A medida que bajábamos hacia el sur se podía ir notando poco a poco como aumentaba la masificación de turistas que aún así, sigue siendo mucho más llevadera que la del Levante español. Otra nota que hemos podido notar ha sido el considerable aumento de precios en muchos bienes de consumo cotidianos, y es que en algo debía notarse el 'hachazo' a impuestos y tasas que han sufrido nuestros vecinos con eso del rescate.

Tras dos semanas de rodaje por estos lares, pusimos rumbo a España de nuevo a través del Algarve portugues y dábamos por terminadas nuestras vacaciones dejando atrás un viaje genial a través de una costa espectacular. 


miércoles, julio 20, 2011

Una semana en Polonia

Si alguna vez me hubiera imaginado algún motivo para viajar a Polonia seguro que nunca hubiera incluido la boda de un gran amigo. Y acudiendo a dicha invitación hemos aprovechado unos días para ver algo más de este país, para mi desconocido hasta ahora. En apenas una semana hemos conseguido movernos entre las ciudades de Varsovia y Cracovia, en el centro y al sur del país respectivamente y así conocer dos de los puntos más turísticos de Polonia.


Nuestro vuelo low cost tenía como origen y destino el aeropuerto de Cracovia, así que decidimos movernos hasta la capital en tren. Me ha sorprendido la gran infraestructura de vías que tiene Polonia (¿herencia de la guerra y la época comunista quizá?) y que conecta las principales ciudades, incluso con países vecinos. Esta red hace que sea bastante cómodo y barato moverte en tren, teniendo cuidado en elegir bien los precios. Si ahorráis demasiado en el billete, como fue nuestro caso, puedes acabar viajando en trenes que en España duermen en las cocheras desde hace décadas.

Varsovia. Plaza del Mercado

Llegados a Varsovia, la capital, la primera impresión hunde mi imagen preconcebida de ciudad fría y gris. Un calor bochornoso de 30º nos aplasta desde la mañana. Grandes calles y avenidas rodean todo el centro de la ciudad y según nos acercamos a la ciudad vieja, las calles se llenan de bares con terrazas que se pueblan de gente desde la tarde hasta el anochecer. Música en la calle, actuaciones y mucha animación de turistas pero sobre todo de locales. Como en otras muchas ciudades europeas, las bicicletas toman la calle, así que si vais a pasar más días hacerse con una bici es una forma genial de moverse por la ciudad. Pasados tres días, tomamos de nuevo el infame tren y volvemos a Cracovia con una impresión muy buena de esta gran ciudad.

Cracovia

Tres horas y pico encerrados en esa lata de metal sobre raíles y llegamos la estación de Cracovia y otros tres días por delante para disfrutar de esta bonita ciudad. En verdad no tiene mucho que ver con Varsovia. Su centro histórico es realmente impactante y en mi opinión rivaliza con otras ciudades de gran belleza como Praga, fuera de ahí la ciudad no vale mucho, no porque no tenga patrimonio en forma de grandes edificios o fachadas sino simplemente por la falta de cuidado y limpieza. El ambiente en Cracovia es todavía más bullicioso que el de la capital. Un campus universitario bien nutrido de estudiantes polacos y de otras nacionalidades dotan a la ciudad de marcha durante todo el año. Como curiosidad podemos visitar en la propia ciudad el gueto judío y la fábrica de Oskar Schindler. Mención aparte tiene el campo de exterminio de Auschwitz, situado a una hora de la ciudad. Una verguenza para cualquier ser humano convertido en reclamo turístico.

En resumen, dos grandes ciudades en las que me lo he pasado en grande y un gran país que espero volver a visitar alguna vez.